De gigante a elefante

    29
    COMPARTIR

    Somos parte de aquellos raros especímenes que suelen aferrarse a una idea por más bases inexistentes que la soporten. En ese grupo se encuentra parte de esta llamada familia del fútbol mexicano: con hermanos incómodos, tíos traicioneros, cuñados transas, etcétera, pero familia al fin.

    Nuestro fútbol  tiene tiempo despachándose con la cuchara grande de la soberbia en Concacaf. Se ha atragantado y resulta difícil digerirla, pero ahí sigue, comiendo el mismo plato con la misma receta.

    New

    Cuántas lecciones habrá de recibir para entender que aquel gigante del área ya no existe más; que el gigante es hoy un elefante blanco. De cazador a presa, así, pues.

    México tiene tiempo sin experimentar eliminatorias mundialistas cómodas, la de 2005 nada más, pero antes y después de esa, encontraremos más amarguras que felicidad.

    No hemos terminado de agradecerle a Estados Unidos cuando volvemos a mirar la silla de la prepotencia con hambrientos deseos, y mientras eso sucede, a nivel del clubes nos vuelven a decir de forma clara y contundente que, en efecto, estamos lejos, muy lejos de ser quienes éramos.

    Cuartos de final de la Liga de Campeones de Concacaf. Ya no somos mayoría; hoy es Costa Rica quien tiene más equipos calificados ratificando que la calificación al Mundial y el extraordinario papel en Brasil no son casualidad, sino obra de la constancia y trabajo.

    Tanto nos molesta que equipos señalados como soberbios asimilen tan mal la derrota que, cuando ésta se les presenta sin esperarla, terminan ensuciando el juego y casi siempre armando broncas, tanto nos molesta que nos parecemos cada día más.

    Esto es una prueba más de que en México hace falta dejar de alimentarnos del pasado para nutrirnos con nuestro presente y crecer hacia el futuro.

    Columnista: 
    Video: 
    Send to NewsML Feed: 
    1


    Post y Contenido Original de : Excelsior

    Comentarios

    COMENTARIOS

    Loading...
    COMPARTIR